casa | poema | cuento | imagen | humor | enlaces | raíces | juego | comida | musica | otro | buzón

Cuando sea grande
quiero ser niño

Cuando era chico todo el mundo me preguntaron que quería hacer cuando seria grande. No tenía idea. ¡De verdad, no tenía idea.! Todos mis amigos sabían que querían hacer, pero yo no entendí que significaba "hacer" y tampoco entendí que significaba "grande". 

Desde muy temprano no podía contestar el mundo, no porque no lleve respuestas adentro, pero porque nunca entendí las preguntas. Pensaron que era estúpido, pero no me importaba porque sabía que los adultos tampoco entendieron que significaba "estúpido".

Que se puede hacer, me pregunté. Claro que voy a comer y dormir, jugar e ir a la escuela, pero eso yo hago ahora. Que más se puedes hacer? 

Mis padres dijeron que Raúl era grande porque podía lazar sus cordones sin ayuda. Mis amigos dijeron que Paúl era grande porque siempre peleaba y salió ganando. Francisco dijo él era grande porque había recibido un besito de Ana en su portal. Yo usé sandalias todo los días (menos botas del agua si llovía), odiaba conflictos y en mi portal no había ninguna niña con una sonrisa como de Ana.

En esa época, cuando era chico, las vacas y los radios tenían algo en común. Eso parece mentira hoy. El radio, situado al lado del sofá, tenia cuatro piernas largas. Encima del radio se encontró la Biblia, la versión familiar con fotos del otro mundo, pero eso tiene nada que ver con que quiero contar ahora.

El radio era un mueble, situado entre la silla y el sofá en la clasificación oficial, pero en mi casa tenía el puesto del oro. El radio tenía dos puertas con llaves. La puerta izquierda ocultó un gramófono y la derecha una maquina para grabar música. Un día escucho esta canción del gramófono:

A donde vas 
niño, niño
a donde vas tan solito,
tan apurado
con tu carrito estropeado

que buscas tú
niño, niño
que buscas tú 
en la rueda
muy descompleta y abandonada 
en la vereda

y el niño que lloraba
susurrando contestaba
voy buscando un pancito
un pancito a buscar
tiene hambre mi papito
no la dejan trabajar

niño, niño
ay mi pobre niño
espera ya
te daré pancito calientito 
manteca y huevos
bien fresquito
niño toma
pa tu papa
no llores mas
no llores mas

Porque lloras 
niño, niño
porque lloras todavía
dígalo si algo que tú deseabas
aun té falta
que más quieres
niño, niño
deja de chuparte el dedo
a ver si puedes hablar sin miedo
y con voz alta

y el niño que lloraba
susurrando contestaba
necesito buscar leña
busca leña
tengo que ir
tiene frío mi mamita
y de frío se va a morir

niño, niño
ay mi pobre niño
espera ya 
te daré un poquito de mi cuña
y todo la leña que necesita 
yo te daré
a tu mama
no llores mas

pero el niño no dejaba
todavía de llorar
soy osando preguntaba 
si un heladito
puede comprar

niño, niño
ay mi pobre niño
espera ya
te compro un helado de vanilla
con mucha crema y frutilla

niño toma
no llores mas
niño toma

mira, mira, mira, mira
ya ríe ya!

No entendí la letra. Era en español y yo no lo conocí. Los hombres que cantaron tenían bigotes y eran de otro continente. En la cubierta del disco podía leer en noruego que se trataba de un niño triste que se puso muy contento cuando recibí un helado. No dijeron porque era triste y no me preocupé porque. La canción demostró su alegría cuando recibió el dulce y eso fue suficiente para mí.

Muchos años han transcurrido desde entonces. El mundo no es el mismo y si lo es. El radio ha perdido sus piernas, pero las vacas las tienen todavía. Los padres preguntan sus niños que quieren hacer cuando son grandes y hay niños tristes. 

El radio ha dado la posición del oro a una pantalla. Una pantalla que muestra el mundo a través miles de ojos diferentes como los vean en este momento.

En esta pantalla vi una imagen hace pocos días que me hizo pensar. La foto demostró una mujer y su sobrina de cinco años llorando porque un grupo de otras indígenas había matado sus dos vacas y no sabían como sobrevivir. 

Pensé atras al tiempo cuando era chico, en el radio con cuatro piernas y el niño sin helado. De repente entendí porque había llorado. 

Los diarios ahora están intentando contar la verdad en una forma que los lectores pueden leer con sus corazónes y no con sus calculadoras. Nueve indígenas se mataron. Eso es la cantidad. La calidad que murió es la historia importante.

En el mundo de la pantalla, negocio electrónico es la ultima moda. Con un simple clic se puede comprar cualquier cosa de cualquier tienda o subasta. Necesitas otro coche, un pantalón nuevo o un tostador con quien puedes hablar? 

Pienso que que nos necesitamos realmente no es eso. Que nos necesitamos es algo más importante. Se llama amor. Durante los últimos tres días he tenido este sueño: con un simple clic un fontanero en Francia puede comprar una vaca para la mujer de Oruro. Y una semana mas tarde, él puede ver, tras la pantalla, la sobrina sonriendo en una valle cerca de Oruro. 

mira, mira, mira, mira
ya ríe ya!

El fontanero recibe la alegría de dar y la mujer un medio para sobrevivir. No es la solución con mayuscula, porque este no existe, pero es un paso, entre otros, para llenar el mundo con amor