casa | poema | cuento | imagen | humor | enlaces | raíces | juego | comida | musica | otro | buzón

 

Locura

De verdad nunca te has preguntado cuáles son los límites de la locura y de la cordura?. De veras nunca has mirado hacia los muros que te envuelven, hacia los límites de tu pequeño (aunque te parezca enorme) mundo?. Muchas veces hemos escuchado aquello tan conocido de "Hay más locos fuera que dentro". Quizás habría que comenzar por plantearse bajo qué parámetros o arquetipos debemos medir la realidad para considerarla dentro o fuera de normas. De las normas que la sociedad nos marca. "Cuidado, muchacho, ésta es la línea, no te desvíes de ella, porque... más allá, hacia una de las vertientes, da igual cuál de ellas, serás genial, o loco... o las dos cosas. La otra puede llevarte a la santidad, al ensalzamiento social... Pero fácilmente serás para unos lo contrario a lo que serás considerado por otros; por ello, hijo...  mantente en la estrecha línea que marca este filo de la navaja. No mires a los lados, no te plantees nada, ni tan siquiera te cuestiones si tengo o no tengo razón... ves?...estas canas me dan experiencia, autoridad y sabiduría. Hazme caso y haz lo que te digo". Y los maestros dicen... "Mira, niño... debes aprender todas estas fechas, unas son de guerras, otras de armisticios, acontecimientos gloriosos de la historia de Tu Patria (y parece incluso que suenan clarines adornando la verborrea)... también tienes que aprender que cuando dos cosas  se multiplican, se hacen más grandes. Y que la sal no se llama sal, si no cloruro sódico, incluso ClNa"... Y te hablan de las Termópilas, y de las integrales, mitocondrias o metáforas, que debes conocer a pies juntillas, al pie de la letra. Pero el chico quería saber del brillo de las estrellas, de la simpleza de las entregas porque sí, del color de un anochecer o del perfume de la madrugada. Quería saber de la libertad. Todos somos, sin duda, un calco moldeado de nuestro entorno, todos han querido  expandirse, prolongarse, ramificarse, en nosotros mismos... padres, hermanos, amigos, profesores... No podemos evitar, nadie, ser lo que somos. Un poco ellos, algo nosotros mismos  y mucho infinito. La diferencia está, precisamente, en la proporción exacta que nos compone,  que nos conforma. La dosis de libertad que nos late en el pecho. La cantidad de amor que  somos capaces de dar y recibir. Amor es locura. Libertad es locura. No importa si estamos a uno u otro lado del muro. Pero sí importa, al menos, saber que éste existe. Ser conscientes de lo que somos, de dónde estamos y por qué. Lo demás, es puro límite impuesto. Moldeamiento en arcilla. Escayola. O corazón.

Marina Laserna

El rey sabio
de Khalil Gibran

Había una vez un rey sabio y poderoso que gobernaba en la remota ciudad de Wirani. Y era temido por su poder y amado por su sabiduría.
En el corazón de aquella ciudad había un pozo cuya agua era fresca y cristalina, y de ella bebían todos los habitantes, incluso el rey y sus cortesanos, porque en Wirani no había otro pozo.
Una noche, mientras todos dormían, una bruja entró en la ciudad y derramó siete gotas de un extraño líquido en el pozo.
- De ahora en adelante, quien beba de esta agua se volverá loco - dijo la bruja.
A la mañana siguiente, salvo el rey y su gran chambelán, todos los habitantes bebieron agua del pozo y enloquecieron, tal como lo había predicho la bruja.
Y durante aquel día, todas las gentes no hacían sino susurrar el uno al otro en las calles estrechas y en las plaza públicas:
- El rey está loco. Nuestro rey y su gran chambelán han perdido la razón. Naturalmente, no podemos ser gobernados por un rey loco. Es preciso destronarlo.
Aquella noche, el rey ordenó que le llenasen un vaso de oro con agua del pozo. Y cuando se lo trajeron, bebió copiosamente y dio de beber a sun gran chambelán.
Y hubo gran regocijo en aquella remota ciudad de Wirani, porque el rey y su gran chambelán habían recobrado la razón.

 

Marina Laserna